Tres años después, Mariana empezó a trabajar en una parada de pesca salada del antiguo mercado de la Avenida Constitución. Vendía bacalao. Era 1973, y desde entonces su vida ha estado estrechamente ligada a este pescado que admite tantas preparaciones.
Algunos años mas tarde, tras la desaparición del antiguo mercado, abrió una tienda especializada en este pescado fino y suave, traído de las aguas mas profundas, puras y frías del mundo. Corría 1999 en el calendario, y la Botiga del Bacalla abrió sus puestas en pleno centro de Castelldefels, en el numero 5 de la calle Doctor Fleming.
El establecimiento recogía el testigo de la parada Pesca Salada de Mariana Biedma.
